Cuando hablo de tener la mente en blanco, varios escritores y creativos acordarán conmigo que es una de las peores pesadillas que se pueden tener y que esta se incrementa si le agregas un cliente pidiendo la propuesta para YAAA.

Si eres de los míos y quieres saber cómo enfrentarte a un momento de nulidad creativa, continúa leyendo este artículo, pues te contaré 3 estrategias que yo uso y que me son súper útiles a la hora de una lluvia de ideas.

1. INTERNET ES TU MEJOR AMIGO

Lo importante no es inventar la rueda sino reinventarla y para esto Internet se convierte en el mejor aliado de los creativos. Sin duda es un banco de información y un mar de ideas para dejar que tu imaginación vuele.

Con esta herramienta puedes buscar de forma general lo que en el mundo está pasando alrededor del tema, ver videos y leer artículos que te den ideas.

Los #Hashtags también son perfectos para encontrar información en la web de los temas que estamos investigando, si por ejemplo te encuentras con una propuesta para un evento de adidas, utiliza ese hashtag y te encontrarás con miles de ideas.

2. INVENTA IDEAS ABSURDAS

No hay nada que le guste más a la mente que imaginar escenarios imposibles y absurdos. Si te encuentras frente a una propuesta para un producto imagina qué pasaría si lo usara una mujer, si es especial para hombres, o qué tal que lo empezara a usar un perro.

También puedes proyectar mundos diferentes, por ejemplo, si es una bebida, pero la piensan abrir en la luna, sin gravedad, cómo podría el usuario final disfrutar de ella.

En conclusión, deja que tus pensamientos vuelen, llévalos más allá del presupuesto límite que tienes. Siempre es mejor aterrizar una idea y hacerla genial que lograr que una mala idea resulte buena.

3. PREGÚNTALE A PERSONAS QUE CONSIDERES NO SON CREATIVAS

Este ejercicio es muy revelador para ambas partes del juego. Tú que imaginas que esa persona no tiene buenas ideas y ella, que a su vez considera lo mismo. Es muy importante que no le menciones que es una tarea creativa, lo esencial es invitarla a imaginar una situación ideal que le de solución a tu bloqueo mental.
Por ejemplo, quieres realizar una conferencia para 300 personas, pero el cliente te ha pedido que hagas algo diferente y divertido. Se te han agotado las ideas y piensas que estás al borde del abismo. Es justo en este momento cuando recurres a ese individuo sin creatividad y le preguntas ¿qué le gustaría vivir en un evento de esos? ¿Qué actividades le han propuesto en el pasado y le han parecido chéveres? Esto es de gran ayuda, pues generalmente quienes experimentarán tu propuesta son más parecidos al target “sin ideas” que a creativos como tú.

¿Se te ocurren otras ideas a ti? ¿Cuáles has usado en el pasado y han sido efectivas? Me encantaría conocerlas y que compartas con todos.